10 juin 2013

El Pibe

Le formó rueda
la muchachada
al pibe Almada
que iba a cantar.
Todos buscaron
que ninguno lo turbase
y se callaran
para que pronto empezase...
Puso en la viola
media gangosa
su temblorosa mano
al tocar.
Y cuando vio
que era llegado ya el momento
con claro acento,
de este modo comenzó:

A mí no me vengan
con penas de amores,
y el que males tenga
que a solas los llore;
porque a mí las penas
no me hacen mella;
pues sufrí ya tanto
solamente por ella,
que ya no puedo ni llorar.

De la amargura
nada me importa
¡la vida es corta
y hay que reír!
No se acobarde
el que sufra sinsabores
que nunca es tarde
pa’ llorar males de amores.
¡Rían muchachos
a carcajadas
y que en la nada
quede el pesar.
Hay que matar
los indecibles desengaños
pa’ que los años
nos enseñen a gozar.

Tango 1926
Música: José Pécora


Letra: Eugenio Cárdenas

9 juin 2013

Yo soy aquel muchacho

Ya pasó la primavera con sus flores
golondrina mensajera, de mis sueños;
hoy te alejas y te llevas mis amores
y yo sigo tu viaje con empeño.
Vuelve pronto, que el otoño traicionero
me sepulta en la tristeza, de sus días;
quiero ser a tu regreso el cancionero
que deje en un: ¡te quiero!
rendido un corazón.

Yo soy aquel muchacho
que puse sin agravios,
en tus pintados labios
la gloria de un vivir;
aquel que entre caricias,
tornábase sumiso
y que el destino quiso
hundirlo en el sufrir...
Yo soy aquel que tuvo
constancia y fe sincera,
yo fui la primavera
y tu el otoño cruel;
te has vuelto golondrina,
te enloqueció el espacio
que fue como un palacio,
para vivir tu en él.

Si en tu viaje te azotara la tormenta
de un engaño; y con su frío, te maltrata,
no le pongas cara fiera; está contenta,
que con risas al dolor, se desbarata;
yo también, cuando te fuiste: Golondrina,
a mi llanto lo mezclé con alegría;
y tiré como nerviosa serpentina
la venenosa espina
que ha muerto mi ilusión.

Tango. 1934
Musica: Vicente Russo / Joaquín Mora
Texo: Máximo Orsi

6 juin 2013

No soy de aquí ni soy de allá


Hotel Llao Llao - San Carlos de Bariloche


Me gusta el sol, Alicia y las palomas,
el buen cigarro y la guitarra española,
saltar paredes y abrir las ventanas
y cuando llora una mujer.

Me gusta el vino tanto como las flores
y los conejos pero no los tractores
el pan casero y la voz de Dolores
y el mar mojandome los pies.

No soy de aquí ni soy de allá
no tengo edad ni porvenir
y ser feliz es mi color de identidad.

Me gusta estar tirado siempre en la arena
o en bicicleta perseguir a Manuela
o todo el tiempo para ver las estrellas
con la María en el trigal.

No soy de aquí ni soy de allá
no tengo edad ni porvenir
y ser feliz es mi color de identidad.

No soy de aquí ni soy de allá. 1970
Letra de Facundo Cabral

4 juin 2013

¡Yira!... ¡Yira!...

Cuando la suerte qu' es grela,
fayando y fayando
te largue parao;
cuando estés bien en la vía,
sin rumbo, desesperao;
cuando no tengas ni fe,
ni yerba de ayer
secándose al sol;
cuando rajés los tamangos
buscando ese mango
que te haga morfar...
la indiferencia del mundo
-que es sordo y es mudo-
recién sentirás.

Verás que todo es mentira,
verás que nada es amor,
que al mundo nada le importa...
¡Yira!... ¡Yira!...
Aunque te quiebre la vida,
aunque te muerda un dolor,
no esperes nunca una ayuda,
ni una mano, ni un favor.

Cuando estén secas las pilas
de todos los timbres
que vos apretás,
buscando un pecho fraterno
para morir abrazao...
Cuando te larguen parao
después de cinchar
lo mismo que a mí.
Cuando manyés que a tu lado
se prueban la ropa
que vas a dejar...
Te acordarás de este otario
que un día, cansado,
¡se puso a ladrar!

Tango 1930
Música y letra: Enrique Santos Discepolo

3 juin 2013

Canción para mi muerte


Hubo un tiempo que fue hermoso
y fui libre de verdad,
guardaba todos mis sueños
en castillos de cristal.
Poco a poco fui creciendo,
y mis fábulas de amor
se fueron desvaneciendo
como pompas de jabón.

Te encontraré una mañana
dentro de mi habitación
y prepararás la cama
para dos.

Es larga la carretera
cuando uno mira atrás
vas cruzando las fronteras
sin darte cuenta quizás.
Tomate del pasamanos
porque antes de llegar
se aferraron mil ancianos
pero se fueron igual.

Te encontraré una mañana
dentro de mi habitación
y prepararás la cama
para dos.

Quisiera saber tu nombre
tu lugar, tu dirección
si te han puesto teléfono,
también tu numeración.
Te suplico que me avises
si me vienes a buscar,
no es porque te tenga miedo,
sólo me quiero arreglar.

Te encontraré una mañana
dentro de mi habitación
y prepararás la cama
para dos.

Canción para mi muerte
Sui Generis. Charly García

1 juin 2013

Nos siguen pegando abajo (pecado mortal)


Ella es menor, él es normal
y lo que están haciendo es un pecado mortal.
Ella se quedó sin boda ni arroz
y al novio lo agarraron entre muchos más que dos.
Miren, lo están golpeando todo el tiempo,
lo vuelven, vuelven a golpear,
nos siguen pegando abajo.
Yo estaba en un club,
no había casi luz,
la puerta de salida tenía un farolito azul.
Él se desmayó delante de mí,
no fueron las pastillas, fueron los hombres de gris.
Miren, lo están golpeando todo el tiempo,
lo vuelven, vuelven a golpear,
nos siguen pegando abajo.
Estoy yéndome,
soy como una luz apagándose,
desde el piso los pude ver,
locos de placer alejándose.

Miren, lo están golpeando todo el tiempo,
lo vuelven, vuelven a golpear,
nos siguen pegando abajo.

Nos siguen pegando abajo (pecado mortal)
Charly García. Clics modernos. 1983

31 mai 2013

Sorbos amargos

Viejo!
Si vos supieras cuántas noches
desde mi lecho contemplo
la puerta por donde salió
aquella tarde
que amorosa y con un beso
para un mentido paseo
con un adiós se marchó...

Nunca
recuerdo haber sufrido tanto
como esa noche que, en vano,
mi corazón la esperó;
tú,
que me viste acariciarla,
viejo amigo,
ya sabrás lo que he sufrido yo.

Cada cosa es un recuerdo,
cada recuerdo un sollozo...
Tanto cariño le tengo
que hasta en mis venas está.

Si pudiera llorar sangre
habría de abrirme cien ojos
para sacarme esta pena
que consumiéndome va.

Cuántas auroras me vieron
con la muerte en el semblante,
la esperanza en las pupilas,
y en los labios murmurar
una palabra de amor
que me arrancara el dolor de recordar.

Cuando retorne por aquella puerta,
que, tal vez, ha de ser nunca,
ha de volver mi corazón a sentir ansia
de gozar en esta vida
los placeres que ella brinda
cuando se ama con pasión.

Sueño con imposibles realidades,
viejo amigo, y es pesada
esta cruz de sinsabor...
Que nunca sepa mi buena madre
que la vida me brindó
caricias de dolor.

Sorbos Amargos
Tango 
Letra de Agustín Irusta - Roberto Fugazot
Musica de Lucio Demare