Viejo!
Si vos supieras cuántas noches
desde mi lecho contemplo
la puerta por donde salió
aquella tarde
que amorosa y con un beso
para un mentido paseo
con un adiós se marchó...
Nunca
recuerdo haber sufrido tanto
como esa noche que, en vano,
mi corazón la esperó;
tú,
que me viste acariciarla,
viejo amigo,
ya sabrás lo que he sufrido yo.
Cada cosa es un recuerdo,
cada recuerdo un sollozo...
Tanto cariño le tengo
que hasta en mis venas está.
Si pudiera llorar sangre
habría de abrirme cien ojos
para sacarme esta pena
que consumiéndome va.
Cuántas auroras me vieron
con la muerte en el semblante,
la esperanza en las pupilas,
y en los labios murmurar
una palabra de amor
que me arrancara el dolor de recordar.
Cuando retorne por aquella puerta,
que, tal vez, ha de ser nunca,
ha de volver mi corazón a sentir ansia
de gozar en esta vida
los placeres que ella brinda
cuando se ama con pasión.
Sueño con imposibles realidades,
viejo amigo, y es pesada
esta cruz de sinsabor...
Que nunca sepa mi buena madre
que la vida me brindó
caricias de dolor.
Sorbos Amargos
Tango
Letra de Agustín Irusta - Roberto Fugazot
Musica de Lucio Demare
31 mai 2013
27 mai 2013
Como la cigarra
![]() |
| Cristina Ruggiero |
tantas veces me morí,
sin embargo estoy aquí
resucitando.
Gracias doy a la desgracia
y a la mano con puñal,
porque me mató tan mal,
y seguí cantando.
Cantando al sol,
como la cigarra,
después de un año
bajo la tierra,
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.
Tantas veces me borraron,
tantas desaparecí,
a mi propio entierro fui,
solo y llorando.
Hice un nudo del pañuelo,
pero me olvidé después
que no era la única vez
y seguí cantando.
Cantando al sol,
como la cigarra,
después de un año
bajo la tierra,
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.
Tantas veces te mataron,
tantas resucitarás
cuántas noches pasarás
desesperando.
Y a la hora del naufragio
y a la de la oscuridad
alguien te rescatará,
para ir cantando.
Cantando al sol,
como la cigarra,
después de un año
bajo la tierra,
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.
Como la cigarra
Maria Elena Walsh
26 mai 2013
Y rasguña las piedras
Detrás de las paredes
que ayer te han levantado
te ruego que respires todavía.
Apoyo mis espaldas y espero que me abraces
atravesando el muro de mis días.
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
Apenas perceptibles, escucho tus palabras
se acercan las bandas de rock and roll
y sacuden un poco,
las paredes gastadas
y siento las preguntas de tu voz.
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
Y si estoy cansado de gritarte
es que sólo quiero despertarte.
Y por fin veo tus ojos
que lloran desde el fondo
y empiezo a amarte con toda mi piel.
Y escarbo hasta abrazarte
y me sangran las manos
pero qué libres vamos a crecer
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
Y rasguña las piedras
Sui Generis. Confesiones de Invierno. 1973
que ayer te han levantado
te ruego que respires todavía.
Apoyo mis espaldas y espero que me abraces
atravesando el muro de mis días.
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
Apenas perceptibles, escucho tus palabras
se acercan las bandas de rock and roll
y sacuden un poco,
las paredes gastadas
y siento las preguntas de tu voz.
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
Y si estoy cansado de gritarte
es que sólo quiero despertarte.
Y por fin veo tus ojos
que lloran desde el fondo
y empiezo a amarte con toda mi piel.
Y escarbo hasta abrazarte
y me sangran las manos
pero qué libres vamos a crecer
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
Y rasguña las piedras
Sui Generis. Confesiones de Invierno. 1973
Autor: Charly García
24 mai 2013
Naranjo en flor
Era más blanda que el agua,
que el agua blanda,
era más fresca que el río,
naranjo en flor.
Y en esa calle de estío,
calle perdida,
dejó un pedazo de vida
y se marchó...
Primero hay que saber sufrir,
después amar, después partir
y al fin andar sin pensamiento...
Perfume de naranjo en flor,
promesas vanas de un amor
que se escaparon con el viento.
Después...¿qué importa el después?
Toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado,
eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz.
¿Qué le habrán hecho mis manos?
¿Qué le habrán hecho
para dejarme en el pecho
tanto dolor?
Dolor de vieja arboleda,
canción de esquina
con un pedazo de vida,
naranjo en flor.
Tango 1944
Música: Virgilio Expósito
Letra: Homero Expósito
que el agua blanda,
era más fresca que el río,
naranjo en flor.
Y en esa calle de estío,
calle perdida,
dejó un pedazo de vida
y se marchó...
Primero hay que saber sufrir,
después amar, después partir
y al fin andar sin pensamiento...
Perfume de naranjo en flor,
promesas vanas de un amor
que se escaparon con el viento.
Después...¿qué importa el después?
Toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado,
eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz.
¿Qué le habrán hecho mis manos?
¿Qué le habrán hecho
para dejarme en el pecho
tanto dolor?
Dolor de vieja arboleda,
canción de esquina
con un pedazo de vida,
naranjo en flor.
Tango 1944
Música: Virgilio Expósito
Letra: Homero Expósito
23 mai 2013
La mariposa
No es que esté arrepentido
de haberte querido tanto;
lo que me apena es tu olvido
y tu traición
me sume en amargo llanto.
¡Si vieras! Estoy tan triste
que canto por no llorar...
Si para tu bien te fuiste
para tu bien
yo te debo perdonar.
Después de libar traidora
en el rosal de mi amor
te marchas, engañadora,
para buscar
el encanto de otra flor...
Y buscando la más pura,
la más linda de color,
la ciegas con tu hermosura
para después
engañarla con tu amor.
Aquella tarde que te vi
tu estampa me gustó,
pebeta de arrabal,
y sin saber por qué yo te seguí
y el corazón te di
y fue tan sólo por mi mal.
Mirá si fue sincero mi querer
que nunca imaginé
la hiel de tu traición...
¡Qué solo y triste me quedé,
sin amor y sin fe
y derrotado el corazón!
Ten cuidado, mariposa,
de los sentidos amores...
No te cieguen los fulgores
de alguna falsa pasión
perque entonces pagarás
toda tu maldad,
toda tu traición.
La mariposa
Tango 1923
Música: Pedro Maffia
Letra: Celedonio Flores
de haberte querido tanto;
lo que me apena es tu olvido
y tu traición
me sume en amargo llanto.
¡Si vieras! Estoy tan triste
que canto por no llorar...
Si para tu bien te fuiste
para tu bien
yo te debo perdonar.
Después de libar traidora
en el rosal de mi amor
te marchas, engañadora,
para buscar
el encanto de otra flor...
Y buscando la más pura,
la más linda de color,
la ciegas con tu hermosura
para después
engañarla con tu amor.
Aquella tarde que te vi
tu estampa me gustó,
pebeta de arrabal,
y sin saber por qué yo te seguí
y el corazón te di
y fue tan sólo por mi mal.
Mirá si fue sincero mi querer
que nunca imaginé
la hiel de tu traición...
¡Qué solo y triste me quedé,
sin amor y sin fe
y derrotado el corazón!
Ten cuidado, mariposa,
de los sentidos amores...
No te cieguen los fulgores
de alguna falsa pasión
perque entonces pagarás
toda tu maldad,
toda tu traición.
La mariposa
Tango 1923
Música: Pedro Maffia
Letra: Celedonio Flores
21 mai 2013
Canción para Carito
Canción para Carito. 1981
|
Sentado solo en un banco en la ciudad
con tu mirada recordando el litoral
tu suerte quiso estar partida
mitad verdad, mitad mentira,
como esperanza de los pobres prometida.
Andando solo bajo la llovizna gris
fingiendo duro que tu vida fue de aquí
porque cambiaste un mar de gente
por donde gobierna la flor
mirá que el río nunca regaló el color.
Carito, suelta tu pena,
se haga diamante tu lágrima
entre mis cuerdas.
Carito, suelta tu piedra
para volar como el zorzal
en primavera.
En Buenos Aires los zapatos son modernos
pero no lucen como en la plaza de un pueblo
dejá que tu luz chiquitita
hable en secreto a la canción
para que te ilumine un poco más el sol.
Cualquier semilla, cuando es planta, quiere ver
la misma estrella de aquel atardecer
que la salvó del pico agudo
refugiándola al oscuro
de la gaviota arrasadora de los surcos.
Carito, yo soy tu amigo,
me ofrezco árbol
para tu nido.
Carito, suelta tu canto,
que el abanico en mi acordeón
lo está esperando.
Canción para Carito. Chamamé
Antonio Tarragó Ros - León Gieco
20 mai 2013
Seminare
Seru Giran
|
Quiero ver, quiero entrar,
nena, nadie te va a hacer mal,
excepto amarte.
Vas aquí, vas allá,
pero nunca te encontrarás
al escaparte.
No hay fuerza alrededor,
no hay pociones para el amor,
¿dónde estás?, ¿dónde voy?
porque estamos en la calle
de la sensación,
muy lejos del sol
que quema de amor.
Te doy pan, quieres sal,
nena, nunca te voy a dar
lo que me pides.
Te doy dios, quieres más,
¿es que nunca comprenderás
a un pobre pibe?
Esas motos que van a mil,
sólo el viento te hará sentir,
nada más, nada más.
Si pudieras olvidar tu mente
frente a mí,
sé que tu corazón
diría que sí.
No hay fuerza alrededor,
no hay pociones para el amor,
¿dónde estás?, ¿dónde voy?
porque estamos en la calle
de la sensación,
muy lejos del sol
que quema de amor.
Seminare
Serú Girán. 1978
Charly Garcia
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